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Pienso y luego hago
El Arte nos ha enseñado a los artistas un oficio, a realizar una serie de tareas con la finalidad de satisfacer un mercado, como trabajadores/as del Arte producimos obras con los acabados y la profesionalidad que nos exige el mercado del Arte. Somos piezas de un mecanismo que hacemos funcionar la máquina del Arte. ¿Podemos seguir haciendo Arte fuera de ese mecanismo?, ¿podemos expresar cosas que no están pensadas para satisfacer los intereses de ese mercado?, ¿es posible pensar y después realizar una obra o sólo se puede esperar que el mercado del arte nos diga qué obra debemos realizar para satisfacerlo?