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HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE
Desde que la tecnología ha irrumpido en el mundo del Arte éste no ha hecho otra cosa que convertir a los/as artistas en artesanos/as cuya ocupación es proveer de objetos con los que distinguirse la élite social y económica.
Cuando la fotografía apareció la pintura realista debió haber desaparecido, pues desde entonces carece de sentido imitar la realidad cuando una máquina puede hacerlo perfectamente. En vez de replantearse los objetivos del Arte lo que sucedió es que la élite económica de la época decidió recompensar la labor artesanal de replicar las fotografías en pinturas y así de nuevo el Arte volvió a alimentarse a sí mismo (el Arte por el Arte) y a resucitar la labor del artista como artesano/a.
Como logro supremo del Arte parece que esa élite económica ha aceptado el juego gestual del impresionismo y otras técnicas que “deforman” la realidad como si se observara a través de un prisma, lo que hoy día hacen los filtros de Photoshop.
Pero eso queda aún muy lejos de la tarea conceptual pendiente para el Arte de explorar su auténtica utilidad hoy día, y su razón de ser, como medio de comunicación horizontal.
Propósito que no interesa satisfacer a las élites económicas y sociales que deciden qué es el Arte, pues eso implicaría a la masa disponer de una nueva serie de herramientas de conocimiento de su realidad que a esa élite social simplemente no le interesa que sea de libre disposición..