OBRAS > SERIE DINERO

1000 Euros
Esta es una obra emblemática de la serie DINERO. Denuncia la cualidad del Arte de convertir en dinero los discursos vacíos. En este caso un simple billete de 5 Euros que se anuncia como una obra de1000 euros. Ejemplifica además la paradoja de la propia obra como pieza NOARTISTICA, pues si terminara siendo considerada una obra artística ya no tendría ningún sentido. Como pieza NOARTISTICA es una pieza crítica con la especulación artística, ninguna galería estaría dispuesta al colgar esta evidencia en sus paredes, pero si llegara el caso de convertirse en una pieza valiosa (esto sucedería si k-ant fuera un personaje cotizado en el mundo del Arte) ya no tendría sentido la crítica pues la propia obra sería una representación del Arte que convierte en dinero todo lo que es susceptible de ser popular. Sería entonces esta obra un mero objeto decorativo, cotizado por su firma, pues el valor real de la obra es de solo 5 Euros.
Por tanto esta obra simboliza perfectamente por qué las piezas NOARTISTICAS no pueden llegar al convertirse en artísticas tal y como las conocemos, pues si alcanzaran la fama y el reconocimiento perderían su carácter crítico y se convertirían en obras descontextualizadas de su denuncia, convirtiéndolas así en meros objetos artísticos, apreciados por el nombre de su autor, pero sin carga crítica pues habrían caído en la misma espiral comercial qué tratan de denunciar.
Es así como el Arte convierte en dinero toda denuncia transformándola en un simple objeto de distinción elitista, sin contenido auténtico y sin carga crítica.

El corazón roto
El dinero nos garantiza la subsistencia a quienes tenemos apenas lo suficiente para sobrevivir. Quienes tienen mucho poseen además el poder de decidir sobre la realidad común para todos/as, poseen la autoridad. Estas personas han creado un modelo pensado para que les permita perpetuar su autoridad y poder. Fruto de ese modelo es el Arte que conocemos condicionado por las normas de la economía, tal es así que dicha economía impone al Arte la máxima de convertir en dinero toda obra artística, cuanto más dinero puedas conseguir mejor artista serás considerado/a. Incluso el Arte, que parece no tener fronteras, está limitado por las normas de la economía: Está prohibido destruir dinero. Por esta razón estas obras sólo tienen cabida en el mundo virtual, no en el mundo físico donde serían prohibidas, además nos rompería el corazón contemplar cómo alguien destruye dinero (aunque sea una obra artística) porque nos han enseñado a tener un vínculo emocional y
afectivo con el dinero, incluso más profundo que con el resto de seres humanos. Nos han enseñado a idealizar el dinero para que sólo seamos capaces de ver cualidades positivas en él para amarlo y convertirlo en la finalidad de todo lo que hacemos.

El corazón siempre tiene la razón
El dinero y el poder otorgan autoridad. Es lo que nos ha enseñado esta sociedad. Cuanto más dinero y poder tengas más ciertas y reales serán consideradas las cosas que digas. Por tanto asociamos esa autoridad que proporciona el poder con la autenticidad de los objetos, cuando no es así. La autenticidad es una cualidad netamente subjetiva, propia de cada persona y percibida de manera particular por cada uno de nosotros/as.
Aceptar como auténticas las cosas que provienen de esa autoridad nos permite socializarnos al considerar cierto el modelo único que la sociedad impone. Pero sucede que cada individuo percibe el mundo, y la realidad, de un modo propio que por ser subjetivo resulta extraño al modelo común socialmente aceptado por lo que esta realidad particular y subjetiva propia de cada persona es rechazada y se reemplaza por el modelo único que impera socialmente.
Reconocer esta mirada propia de la realidad nos conduce a un reencuentro con la realidad subjetiva percibida de las cosas, la autenticidad, más allá de los significados impuestos mediante la autoridad.

El dinero es hermano de la necesidad
La supervivencia condiciona nuestras obras, seas o no artista. Si para subsistir dependes de un trabajo no puedes contradecir la esencia de la ideología definida por tu empresa, pues hacerlo supondría tu despido. Entonces tus pensamientos están condicionados por la necesidad de subsistir. Del mismo modo el artista que vive de la venta de su obra utiliza un discurso condicionado por la ideología del público qué adquiere su obra, en este caso el discurso propio del artista se confunde con la demanda de su público, pero en cualquier caso su obra está condicionada por la necesidad de venderla, por tanto el dinero es su finalidad y es lo que satisface la necesidad de sobrevivir.

Frases imposibles:
“El dinero no puede comprarlo”
El dinero puede comprarlo prácticamente todo en nuestra sociedad.
Puede comprar la comunicación también, pues al comprar los medios ya no importa (según mis teorías) lo que comunicas, y aquello que comunicas (el mensaje) se vuelve en un recurso interesado con el propósito de conseguir más dinero.
Creo que en esto consiste el Arte moderno, hacer objetos comercialmente deseables. Conseguir dinero con ellos es una finalidad, no es la comunicación un propósito, sino un medio necesario para popularizar el objeto artístico y convertirlo en dinero.

Frases imposibles:
“La humanidad del dinero”
Hemos sido educados/as para ser robots, para dedicarnos a desarrollar tareas durante nuestra vida por las que recibir una retribución económica que nos permita la subsistencia. Tanto si nos gusta como sino nos gusta estamos obligados a realizar esas tareas que nos proporcionen un beneficio económico. Por esa razón no existe ninguna ocupación profesional que no tenga como propósito este fin. El Arte que nos ha enseñado nuestra sociedad no se entiende sino cumple esta finalidad. ¿Existe algún tipo de contenido propio del ser humano, más allá de lo gestual y emotivo, que pueda ser comunicado mediante el Arte y que no responda a un beneficio económico?. Sabemos que la economía tiene sus propias reglas que no atienden a las circunstancias propias de las personas, sino a la ley de lo más rentable. ¿Es posible la comunicación de algo, netamente humano, que escape de estas leyes de la rentabilidad económica?.

Dinero grande devora a dinero pequeño
El dinero replica la estructura vertical de la sociedad. El ansia de poder del ser humano le lleva a desear poseer la máxima autoridad con la que crear una realidad a su gusto. Del mismo modo la economía busca el monopolio que le permita el control absoluto para crear reglas a la medida de su conveniencia con las que perpetuar su poder y autoridad.
Igual el Arte de masas, el que complace al modelo social mayoritario, devora al Arte minoritario y alternativo, el último reducto de subjetividad y autenticidad en el que la comunicación aún no ha sido condicionada por la autoridad de la selva fundamentada en las leyes de la economía donde sólo el más fuerte tiene voz y algo que decir.

Dinero doblado
“La manera más segura de doblar tu dinero es unir los dos extremos del billete y guardarlo en tu bolsillo. ” Kin Hubbard
“.. a menos que seas artista, en cuyo caso ni siquiera ese consejo te será de ayuda para doblar tu dinero de forma segura.” k-ant

¿A quién podemos considerar artista, a aquella persona que consigue vender su obra y alcanza un reconocimiento en el mundo del Arte o aquella otra que dedica su vida a realizar una obra de la que no consigue vivir y en la que emplea recursos propios sin obtener el beneficio esperado?. Todos/as los/as artistas hemos aprendido a vivir con la esperanza de alcanzar algún día el reconocimiento esperado de nuestra obra, vivimos dormidos/as soñando con el éxito. Pero este éxito tiene sus condiciones: las del mercado del Arte, y aún aceptando esas condiciones no todos/as los/as artistas alcanzan el éxito soñado. Por supuesto que para quienes no aceptan esas condiciones impuestas por el mercado del Arte dicho reconocimiento queda fuera de su alcance. Ya me he referido a estos condicionantes, tanto del mercado del Arte como de los medios necesarios para establecer esta comunicación, en esta ocasión quería referirme a esos/as artistas que no consiguen vivir de la venta de sus obras y quizá por ello no somos considerados/as como artistas por el mundo del Arte. Dicho mundo es un mundo cerrado que no admite todo tipo de discurso, aunque aparentemente cualquier discurso tiene cabida, no es así. Sólo las obras descontextualizadas satisfacen los intereses del Arte moderno. El/la artista no tiene por qué conocer dichos intereses, el Arte movido por intereses a veces mercantilistas, otras urbanísticos y otras como reclamo de masas, selecciona los discursos que le conviene en cada caso. Quienes no somos seleccionados/as quedamos simplemente fuera del mundo del Arte. Conocer estos intereses no te va a ayudar a vender tu obra si ya tienes un discurso artístico definido porque haces lo que te gusta. Comprender la lógica que mueve el Arte te servirá para saber lo que puedes esperar y conocer si tu discurso tiene cabida en ese mercado y por qué. Por eso he creado el NOARTE, y me considero a mí mismo NOARTISTA, para disponer de una herramienta realista que me proporcione este conocimiento de la auténtica situación del Arte moderno. Este camino está construido a partir de los testimonios de otras personas que se encuentran también en este camino de búsqueda de un discurso propio. Conocer la lógica de este mundo te servirá para descubrir en qué parte del camino te encuentras e incluso orientar tu obra según tus propios intereses.